El tomate azul

Su color es azul índigo y se torna más oscuro casi morado si recibe mayor cantidad de sol, la zona que está pegada a la mata tiene un tono menos acusado. Se produce en Estados Unidos, Reino Unido y también en Andalucía. Es un producto novedoso y gourmet ideal para elaborar todo tipo de recetas.

Estos tomates azules poseen un mayor porcentaje de antioxidantes y vitaminas, mejor aroma y sabor, careciendo al mismo tiempo de semillas.

Tomate azul

¿Qué hace diferente a este tomate azul ?

El sabor

El tomate azul no sabe “a tomate convencional” en realidad su sabor es más frutal, jugoso y con un aroma a ciruela y tomate verde. 

Su composición más rica en antioxidantes

El color de frutas y verduras se debe a pigmentos como el licopeno que da color rojo al tomate convencional, los carotenoides responsables del color naranja de las zanahorias, o los flavonoides responsables del color de cerezas, arándanos, moras o berenjenas.

Esta variedad de tomates se creo en Reino Unido en el centro John Innes al alterar genéticamente los genes del tomate añadiendo genes de una flor que contiene un alto contenido en antocianinas, la Antirrhinum majus. El resultado es el color tan característico de los tomates y además su alto índice de antioxidantes flavonoides.

Uno de estos antioxidantes dentro de los flavonoides son las antocianinas, presentes en arándanos, fresas y otras frutas rojas, entre sus efectos: ayuda reducir la inflamación. Son beneficiosas para reducir el daño oxidativo y el envejecimiento cerebral. Ayudan a frenar el deterioro de la memoria.

La antocianina también es buena para el hígado, este antioxidante ayuda a reducir el impacto negativo que tiene las toxinas sobre el hígado. Las antocianinas como la mayoría de los antioxidantes ayudan a prevenir varios tipos de cáncer como el de colon, el de próstata o el de mama.

Anuncios

El melón

Otra fruta muy de temporada y estupenda para comer en esta época estival. Dulce, ligero y con mucha agua, ideal para combatir el calor ( cuando haga calor porque de momento…pero bueno no perdamos la esperanza)

melón

Vamos a conocer un poco más sobre esta fruta

Propiedades nutritivas

El 80% de la composición de esta fruta es agua, y las escasas calorías que aporta se debe a su contenido moderado de azúcares. La cantidad de beta-caroteno, de acción antioxidante, depende de la intensidad del pigmento anaranjado en la pulpa. Los minerales que aporta en mayor cantidad son el potasio, el magnesio y el calcio, este último de peor aprovechamiento que el que procede de los lácteos u otros alimentos que son buena fuente de dicho mineral. La vitamina C tiene acción antioxidante, al igual que el beta-caroteno. Dicha vitamina interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. El beta-caroteno se transforma en vitamina A en nuestro organismo conforme éste lo necesita. Dicha vitamina es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

Los melones reticulados se diferencian del resto en que son una fuente excelente de provitamina A (beta-caroteno), vitamina C e hidratos de carbono (principalmente sacarosa o sucrosa).

Son una de las frutas frescas más ricas en sodio (10 miligramos/100 gramos de producto, frente a los 4 miligramos/ 100 gramos de media del resto de frutas).

Composición por 100 gramos de porción comestible
Calorías 52,4
Hidratos de carbono (g) 13,1
Fibra (g) 0,8
Potasio (mg) 320
Magnesio (mg) 11,8
Calcio (mg) 15,8
Hierro (mg) 0,4
Provitamina A (mcg) 3
Vitamina C (mg) 32
Folatos (mcg) 2,7
mcg = microgramos

Propiedades para la salud

Más de la mitad de la composición química del ser humano es agua, variando la distribución según los tejidos corporales, siendo el músculo el tejido que de mayor contenido. El organismo necesita del agua para funciones muy diversas por lo que se considera esencial para la vida. El agua es el elemento estructural de la célula, ejerce funciones reguladoras participando como medio de transporte en la linfa, sangre, orina, sudor, jugos digestivos, etc. Interviene en la regulación de diversas reacciones químicas que se dan en el organismo y por su puesto en el mantenimiento de la temperatura corporal. Las fuentes de agua más importantes son las bebidas y los alimentos, entre los que destacan las frutas y entre ellas el melón, con más del 80% de agua en su composición. El melón, una frutas de la que se puede disfrutar casi todo el año, es un hidratante ideal, con la ventaja de su bajo aporte calórico, por lo que se puede consumir en la cantidad deseada sin temor a ingerir un exceso de calorías ni de azúcares. Por ello, está especialmente indicado en dietas de control de peso y dietas con control específico de los hidratos de carbono, como la diabetes. En esta fruta destaca la riqueza en beta-caroteno, en mayor cantidad en las variedades de pulpa naranja. El beta-caroteno o provitamina A, convierte al melón en una fruta de consumo contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y del cáncer.

Por su aporte de provitamina A y vitamina C, su consumo se recomienda especialmente a quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de dichas vitaminas: personas que no toleran los cítricos, el pimiento u otros vegetales, que son fuente casi exclusiva de vitamina C en nuestra alimentación; para quienes deben llevar a cabo una dieta baja en grasa y por tanto con un contenido escaso de vitamina A o para personas cuyas necesidades nutritivas están aumentadas. Algunas de estas situaciones son: periodos de crecimiento, embarazo y lactancia materna. Así mismo, el tabaco, el abuso del alcohol, el empleo de ciertos medicamentos, el estrés, las defensas disminuidas, la actividad física intensa, el cáncer y el Sida y las enfermedades inflamatorias crónicas disminuyen el aprovechamiento y producen mala absorción de nutrientes.

El melón es una de las frutas más ricas en potasio, cuya deficiencia en la población es rara pero puede ser una consecuencia secundaria debida al alcoholismo, dietas hipocalóricas, trastornos de la conducta alimenticia, quemaduras, fiebre, traumatismos, etc. La abundancia en este mineral y en agua, la convierten en una fruta diurética por excelencia, y por tanto recomendable para quienes sufren de hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón y retención de líquidos. No obstante, quienes padecen insuficiencia renal y requieren dietas especiales controladas en este mineral, deberán restringir el consumo de melón.

Cómo elegirlos y conservarlos

Es durante los meses de verano, desde julio hasta septiembre, cuando se cosechan los melones cultivados al aire libre, cuidando que el fruto esté completamente maduro y haya desarrollado el sabor y aroma dulce tan particular. Así mismo, en los meses de invierno, de noviembre a enero, podemos degustar el melón Tendral. Fuera de temporada se importan de Brasil, Costa Rica y Sudáfrica.

En el mercado es conveniente escoger los melones que sean duros y sin marcas, con una retícula gris regular. Los que tienen la piel muy verde han sido recogidos antes de tiempo. Cuando están maduros tienen un olor dulce y delicado muy característico; si no tienen fragancia hay que dejarlos madurar a temperatura ambiente durante unos cuantos días.

Para saber si un melón está maduro, hay que tomarlo entre las manos con firmeza. Si al presionar suavemente la base, el lado opuesto a la mata, cede un poco, significa que está bien maduro. Los ejemplares que están pasados pueden estar pegajosos al tocarlos. Si es posible sacudir ligeramente el melón antes de comprarlo y se oye un chapoteo, significa que está demasiado maduro y que ha comenzado a deteriorarse.

Hay que rechazar cualquier fruta que sea demasiado blanda, que parezca presentar cicatrices o muestre manchas húmedas sobre la piel. Si el pedúnculo tiene señales de podredumbre, también es una mala señal.

El melón maduro se ha de consumir lo antes posible, ya que se deteriora con suma rapidez. Una vez abierto, conviene guardarlo en la nevera cubierto con un film transparente, ya que desprende un olor muy fuerte y absorbe fácilmente el sabor de otros alimentos. Si está entero, se puede meter en el frigorífico tan solo una o dos horas antes de servirlo, ya que el melón frío resulta muy refrescante.

La sandía

Hoy vamos a hablar de una de las frutas favoritas del verano: la sandía. Gusta a todo el público, grandes y pequeños, aporta frescor ya que contiene mucha agua, y un montón de vitaminas y minerales.

Vamos a conocerla un poco más

sandía

Propiedades nutritivas

La facilidad que ofrece esta fruta para ser consumida, pues no necesita ser pelada, la convierte en un postre ideal para los más pequeños, y dada la suave textura de su pulpa esta fruta está indicada para quienes tienen dificultades para masticar los alimentos. Su elevado aporte de agua la convierten en un potente hidratante, y por tanto, en una fruta especialmente indicada durante su temporada para las personas mayores, que suelen manifestar desagrado para tomar suficientes líquidos. Dos buenas tajadas de sandía suplen a un vaso de agua, y con el placer de degustar una fruta refrescante, dulce y sabrosa. En general, resulta fácil de digerir, aunque puede resultar indigesta para ciertas personas si la consumen después de las comidas, debido a que su elevado aporte de agua diluye los jugos gástricos y retrasa la digestión de los alimentos, lo que provoca la consiguiente sensación de indigestión e hinchazón.

Además, resulta un magnífico diurético, es decir, aumenta la producción de orina, por lo que su consumo está indicado para quienes padecen cálculos renales, ácido úrico elevado, hipertensión y otras enfermedades que cursen con retención de líquidos. Resulta interesante comer abundante sandía tras un día de excesos alimenticios, pues al ser diurética, favorece la eliminación de sustancias de desecho por la orina, por lo que resulta una ayuda perfecta como desintoxicante.

Esta fruta es ideal en las dietas de adelgazamiento, dado que se puede consumir doble cantidad de sandía que de muchas otras frutas, sin que se aumenten especialmente las calorías.

Licopeno

Las variedades de sandía cuya pulpa es de color rosado y rojo, se consideran una fuente moderada de licopeno. Numerosos estudios científicos han puesto de manifiesto que el licopeno tiene propiedades antioxidantes y que, incluyendo en la dieta alimentos ricos en dicha sustancia, como la sandía, se reduce el riesgo de ciertos tipos de cáncer en general, y de páncreas, pulmón, colon y de próstata, en particular. Un elevado nivel de licopeno en el plasma sanguíneo se asocia especialmente con una menor incidencia de éste último tipo de cáncer. Asimismo, el licopeno, por su actividad antioxidante, actúa contra los radicales libres, sustancias nocivas para el organismo, lo que justifica el papel del consumo de sandía en la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares y degenerativas. Por otra parte, los estudios continuados sobre los carotenoides, entre los que se encuentra el licopeno, ofrecen pruebas que avalan la existencia de una serie de acciones biológicas de estas sustancias, como efectos beneficiosos sobre el sistema inmunológico y el control del crecimiento y de la diferenciación celular.

Dado que es una de las frutas menos abundantes en potasio, las personas que sufren de insuficiencia renal y siguen una dieta controlada en este mineral, pueden consumirla con moderación, pero en mayor cantidad que la mayoría de las frutas.

Cómo elegirlas y conservarlas

Sabemos si una sandía está madura si la mancha de la cáscara que ha estado en contacto con el suelo es de color amarillo cremoso. Una mancha blanca o verdosa indica que se recogió antes de tiempo y resultará insípida, pues la sandía es un fruto no climatérico, motivo por el cual, para que sea de buena calidad ha de recolectarse cuando está totalmente madura. El truco para elegir una sandía madura es que al darle golpes con los dedos o las palmas de las manos ésta suene a “hueco”. Su superficie no ha de presentar cicatrices, quemaduras de sol, abrasiones, áreas sucias, magulladuras u otros defectos. Si se adquiere una sandía en trozos, conviene asegurarse de que la carne es firme y jugosa.

La sandía es una fruta que se conserva en perfecto estado durante dos semanas si se mantiene a unos 15°C, y hasta tres semanas a 7-10°C. Debido a que es muy sensible al frío no debe mantenerse a temperaturas inferiores a 7-10ºC. Su gruesa corteza le permite aguantar en buenas condiciones durante bastantes días a temperatura ambiental.

Muchas sandías se embarcan sin enfriamiento o sin refrigeración y se les mantiene así durante el tránsito, por lo que deben venderse rápidamente pues su calidad se reduce muy rápido en estas condiciones.

 

Super alimentos ¿ mito o realidad ?

La mayoría de los beneficios que se atribuyen a los super alimentos no gozan de evidencia científica.

bayas-de-Goji-en-tu-dieta

Prometen ser una fuente inagotable de nutrientes y antioxidantes e incluso se postulan como milagrosos contra las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. ¿mito o realidad? Te descubrimos hasta dónde llega el poder de algunos de estos alimentos supuestamente prodigiosos.

  • Avena : el hecho de que se haya comprobado científicamente que reduce el colesterol, entre otros beneficios, ha convertido a la avena en un super alimentos. Eso sí, los expertos en nutrición recomiendan su consumo con moderación, ya que los cereales integrales contienen filatos, una sustancia que reduce la absorción y la utilización por parte del organismo de varios minerales como el calcio y zinc.
  • Té verde : a pesar de que se le atribuyen propiedades casi mágicas, como ser anticancerígeno o acelerar el metabolismo, el Instituto Americano del Cáncer afirma que no existen estudios científicos concluyentes sobre este hecho. Sin embargo, sí está probada una relación entre el té verde y la prevención de enfermedades cardiovasculares.
  • Bayas de Goji: Originarias de China, destacan por su elevada concentración de vitamina C, lo que las convierte en un eficaz antioxidante. No obstante, muchas de las propiedades que se les atribuyen ( anticancerígenas, potenciadoras de la actividad cerebral…) no han sido todavía demostradas.
  • Espirulina: el consumo de algas como las espirulina suele relacionarse con numerosos beneficios para el organismo, aunque los estudios solo confirman dos: la reducción del colesterol y de la rinitis alérgica. Sin embargo, las algas tienen una gran capacidad para absorber metales pesados como el plomo y el mercurio, tóxicos para el ser humano.